El bolo ruminal es un identificador electrónico
que lleva alojado en su interior un microchip encapsulado en material biocompatible
que le proporciona la forma, tamaño, peso y resistencia adecuados
para la identificación electrónica de rumiantes.
Ventajas del sistema.
• La implantación del bolo ruminal es vía oral mediante
una pistola de bolos.
• Fabricado con materiales biocompatibles.
• Amplio rango de lectura (hasta 110 cm).
• Permite la automatización del manejo y la agilización
en el proceso de trazabilidad.
• Facilidad de administración.
• Gran resistencia mecánica.
Características Técnicas
Peso
68 gramos aprox.
Nro°
de Bits
128 bits incluyento bits de
control.
Protocolo de comunicaciones
ISO FDX-B
Tecnología
Conforme a Normas ISO 11784
y 11785.
Frecuencia de operación
134,2 khz.
EMC
El codigo programado no está
afectado por interferencias electromagnéticas
normales o rayosX
Activación
del transponder
Elemento pasivo, activado por
el lector
Tiempo de transmisión
Menos de 38 milésimas
de segundo para el código de identificación
completo.
El proceso recomendado a seguir para la aplicación del bolo es el
siguiente:
1.- Preparar un bolo, colocándolo en la pistola
aplicadora.
2.- Comprobar que el bolo se lee correctamente.
3.- Inmovilizar el animal
4.- Abrir la boca del animal, sujetando su lengua contra
el paladar inferior (animales jóvenes o de pequeño tamaño)
o apartándola lateralmente hacia el exterior y entre los molares
del animal (animales de gran tamaño).
5.- Introducir el lanzabolo por el espacio existente entre
los incisivos y premolares, girando a continuación para colocarla
recta en el centro del paladar y presionando la lengua hacia abajo.
6.- Progresar suave y firmemente hacia el fondo de la boca,
hasta llegar a la base de la lengua y notar la presión del fondo
del paladar. No debe penetrarse nunca en el esófago a fin de evitar
infecciones o heridas.
7.- Apretar suavemente el embolo del aplicador, para liberar
el bolo AVID a la vez que se retrocede ligeramente.
8.- Dejar libre la cabeza del animal facilitando la normal
deglución del bolo.
9.- Comprobar si el animal deglute o, por el contrario,
mantiene el bolo en la boca. En este último caso lo expulsará
después de masticarlo ruidosamente, por lo que deberá recuperarse,
lavarse y volver a repetir el proceso.
10.- Si el bolo no es expulsado, deberá controlarse
si es deglutido completamente y desciende por el esófago (en muchos
casos es fácilmente apreciable).
11.- Finalizado el proceso de deglución en la boca
(fase involuntaria) debe utilizarse el lector para seguir el tránsito
del bolo en su descenso por el esófago.
12.- El proceso de aplicación del bolo finaliza
cuando es posible leerlo en la proximidad del retículo o redecilla
(segundo estómago de los rumiantes) que se encuentra situado en el
lado izquierdo del animal y próximo al corazón.
13.- Un animal no deberá ser liberado mientras no
haya sido leído el bolo en el retículo o en el saco ventral
del rúmen.